Bolsas:
Los mercados de futuros estadounidenses surgieron a mediados del siglo XIX fruto de la necesidad. A medida que el país iba creciendo hacia el oeste, los granjeros tenían cada vez más dificultades para llegar a los compradores de forma eficaz. En esa época, eran muchos los granjeros que recorrían cientos de kilómetros con toneladas de mercancía a cuestas para llegar al lugar donde estaba el cliente potencial. Y muchas veces para que, una vez allí, surgieran peleas por la calidad, la cantidad y el precio de los productos y el cliente acabara echándose atrás. La creación de un mercado central donde compradores y vendedores cualificados pudieran hacer sus negocios fue la solución al problema.
Así es como nacieron los mercados de commodities, cuya unidad de cambio es el contrato de futuros. Cada mercancía se compra y se vende en unidades contractuales estandarizadas, lo cual hace que sean completamente intercambiables. Por ejemplo, cada contrato de futuros de azúcar de un mes determinado contempla el mismo tamaño, calidad y grado y la entrega se produce el mismo día a la misma hora.